“La Virgen de los vientos” nació en Maui escuchando a Joaquín Sabina con Dani y un par de birras…
Ya son muchos años dedicándole amor, energía y pasión a nuestro tan alternativo y espectacular mundillo del viento y de las olas, muchos años de viajes por el mundo en busca de maravillosos espots, viviendo al limite de chapuza en chapuza, con un presupuesto ridículo, obligado a seguir un estilo de vida buscando siempre la manera de salir de una u otra y acumulando mil descabelladas historias… y unos cuantos años deseando darle forma a este proyecto. Y a era hora de decidirse y de juntar todo el material acumulado durante tanto tiempo y de compartirlo. Y que mejor manera que una página: con fotos, videos, artículos de revista…
Así que después de unos ahogados intentos por fin, en esta primavera 2009 coge forma este proyecto. Casi obsesionado con la idea de crear esta página activa en la que relatar mis viajes, experiencias… y día a día como windsurfista - una página activa que se pueda poner al día, enriquecer en cada momento oportuno, y que pueda ser comentada - Dani, www.mardelcoral.com y yo nos juntamos con una idea entre ceja y ceja: encontrar un nombre para mi página. Nos sentamos en la mesa del estudio de Maui, cuna del windsurf en Hawaii. Tras un par de horas de “brainstorming”, Dani estaba a punto de darle al OK, un OK irreversible para un dominio curioso, pero con el que no estaba del todo encantado…
…entonces, escuchando Joaquín Sabina, aparece la revelación, sus palabras suenan suavemente. Paro a Dani por los pelos a punto de darle al ratón, convencido del nombre que buscaba: nace “La Virgen de los vientos”…
Ascanio D’Ascanio, de Ibiza hacia el mundo.
En 1985, con diez años de edad me subí por primera vez a una tabla de windsurf, en una escuela (ahora cerrada) de Playa D’em Bossa, Ibiza mi isla natal.
En esa época, el material era muy difícil de manejar. Aprender a hace windsurf podía ser muy frustrante. Aun así, tal vez por mi joven edad, encandilado por mis propias fantasías, navegando en aguas de Ibiza y Formentera con el artilugio, me enamoro de todo lo que tenga algo que ver con este nuevo y misterioso placer.
Totalmente adicto, me pasaba el día entero en mi Windsurfer y más tarde en mi Tornado (División II). Maravillado por la sensación de deslizar encima del mar y de perderme con este frágil embarcación. Si solo supiese lo que me esperaba con la aparición de las tablas cortas.
En el instituto, no veía la hora de salir, coger la bici y salir volando hacia Playa D’Em Bossa para sacar mi tabla del conteiner de la escuela.
A pesar de soñar con este maravilloso deporte día y noche, decidí acabar mis estudios de ingeniería (en Marsella, Francia…). Ver los arboles azotados por el Mistral y la Tramontana era una tortura y no era nada fácil ir a clase con tanto viento… no siendo un adicto windsurfista.
En el 2000 me diplomo como ingeniero. Aunque desde entonces nuestro increíble deporte ha pasado a ser mi prioridad, no me arrepiento de nada y menos de haber estudiado. Mi nueva prioridad, ha significado muchos esfuerzos pero también momentos maravillosos, viajando con un presupuesto ajustadísimo, viviendo en coches… haciendo todo lo necesario para poder dedicarle más tiempo.
Mirando atrás, no cambiaría nada. Las experiencias que he tenido viviendo como windsurfista, han hecho de mi quien soy hoy y me han enseñado a apreciar los valores más simples y cada uno de los instantes de este maravilloso recorrido.
Ascanio D’Ascanio, from Ibiza towards the World.
In 1985, I was ten years old. That is when I discovered windsurfing. There was a school for it (now closed) at Playa D’Em Bossa, in Ibiza (Spain) where I am from.
At that time in history, the gear was different. Complicated and difficult to use. It was much harder back then to pick up the sport and not be frustrated by it, much less actually advance to a professional level. A one-week course was enough for me to fall in love with it, nonetheless!
I became totally hooked! I used to spend all day long in the water on the Windsurfer or the Crit Division II (two of my first boards). I would only return to the shore for a fast snack. I still didn’t know what a “short board” was, but what a pleasure to slide on the water and get lost in the middle of the sea with that fragile “little boat”.
Even while in college, I couldn’t wait for the moment I’d get on my bike, fly to the beach and take the board out at Playa D’Em Bossa to surf some more!
At home – in Ibiza – good surfing wind is rare, but I would train and play nonetheless. Despite dreaming about this wonderful sport day and night, I decided to finish my engineering studies in Marseille (France)… no regrets, of course, but seeing the trees outside the classroom windows moving in the winds of the Mistral and the Tramontana, was a real torture! Not easy to go to school with so much wind, not being such an avid sailor!
I graduated with my Engineering degree in 2000. Since then, windsurfing became my priority. It involved a lot of effort, traveling on a budget, living in cars to save money… work less and sail more!
Looking back at my life’s choices, I am convinced I would not change a thing! The experiences I have had so far living as a windsurfer, have made me who I am today and I cherish the every moment of it!
Texto: Ascanio D’Ascanio - La Virgen de los vientos
Fotos: Dani Marti - mardelcoral.com