9 de Enero: una espectacular sesión en Weird Wave
January 9th: An awesome session at Weird Wave
(in red english - scroll down… getting ready)Difícil de creer, justo cuando creía haber tenido mi mejor sesión en Maui, lo cosa mejora día a día.
Si si… he dicho bien en Ibiza, ya sé que tenía programado volar hacia Maui este 4 de noviembre. Pues aquí estoy, aunque sorprenda a más de uno, por razones demasiado personales para plantarlas en internet, he tenido que cambiar de planes a ultimísima hora y dar media vuelta momentos antes de embarcar… duro golpe.
Pero qué narices, seamos positivos, estoy en Ibiza, mi isla, y solo retraso mi vuelo a Maui de unos 10 días.
Cierto, nos hemos quedado cerca de un mes sin condiciones, pero Maui a vuelto a marcarme: un pequeño paraíso terrenal cuya energía me recuerda mucho mi casa, Ibiza. Y, por mucho que vaya, con o sin viento sigue dejando huella: una isla inigualable para nuestro deporte, pero igualmente llena de paz, espiritualidad, momentos intensos e inolvidables…
Y tras la tormenta causada por la falta de viento, volvió la calma con el alisio…
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Parece mentira, pero es la dura realidad. Al principio pensamos que iba a ser una mala racha, algo pasajero, uno de esos inevitables períodos que dicta la naturaleza, que se salen de toda regla, de todo patrón. ¿Pero cuáles reglas? Las que dictamos nosotros porque creemos haberla entendido y poder preverla. ¡No! madre naturaleza - gracias a quien jugamos con su viento y sus olas - ni tiene ni acepta reglas, por ello es tan especial y perfecta… no sigue ningún esquema clásico decidido tras unos estudios, unas observaciones… no, simplemente ¡caótica y sin reglas! Y ha decidido demostrarlo en Maui…
Es lo que tiene Maui: todo lo que vives, lo haces a tope. Lo malo es un desastre y lo bueno inmejorable. La primera vez que vine a Maui en primavera del 2005, me lo dijeron en el momento en que puse los pies en la isla. Al principio me costó creerlo, pero es cierto, todas las experiencias de la isla del valle te entran muy dentro, o por lo menos es el efecto al que sucumbo una y otra vez…